La Cerdanya es un paraiso para las familias. Es un destino perfecto para disfrutar con niños tanto en verano como en invierno. Hoy os vamos a recomendar tres excursiones que hicimos desde Bellver de Cerdanya (Lleida) perfectas para disfrutar de la montaña con peques: la Cova d´Anes, Camí de la Llúdriga y Molí del Salt.

Lo que aquí aparece es tan solo lo que nos dio tiempo a hacer en tres días. Nos quedamos con las ganas de visitar Llívia y Puigcerdà, así que quedan pendientes. Ahí van nuestras propuestas, pero antes os hablaré un poco de la comarca y de Bellver de Cerdanya, que es donde estuvimos alojados.

LA CERDANYA EN FAMILIA

La Cerdanya es una comarca curiosa en el sentido de que parte pertenece a Francia y parte a Catalunya, de manera que uno puede pasar de un país a otro casi sin darse cuenta.  Otra particularidad es que dentro de Catalunya, una parte (la oriental) pertenece a Girona y la otra a Lleida. De la Cerdanya resaltaría tres cosas: una naturaleza preciosa que hace de ella un auténtico paraíso para los senderistas, un legado histórico importante y unos pueblos pintorescos y, por cierto, con nombres muy cortos: Pi, Alp, Ur…

Bellver de Cerdanya

Bellver de Cerdanya, en la Batlllia (subcomarca de la Cerdanya),es uno de esos lugares imprescindibles de la Cerdanya, tanto por su valor histórico como por su entorno. Si os interesa hacer turismo cultural, no os perdáis el núcleo antiguo de Bellver ni las diferentes iglesias románicas que hay por la zona. En este sentido, la Iglesia de Santa Maria de Talló es de visita obligada. Por otra parte, Bellver está en el Parque Natural del Cadí-Moixeró, lo que hace de esta población un lugar idóneo para los amantes de la naturaleza y el senderismo.

Aparte de los caminos que podéis hacer en los alrededores, Bellver es el punto final de la Ruta dels segadors, sendero de pequeño recorrido (PR) que sigue los pasos de los aquellos que antes de la Guerra Civil partían de Gósol para trabajar como temporeros en la comarca vecina. El trayecto completo -de Gósol a Bellver de Cerdanya- son unos 29 kilómetros y pasa por paisajes realmente espectaculares. Como dato curioso os diré que Picasso hizo esta ruta en mulo antes de partir a París.

También por Bellver pasa otra ruta que es muy importante: el Camí dels Bons Homes. Se trata de un sendero de gran recorrido (GR-107) que recuerda el exilio de los cátaros hacia tierras catalanas.

Otras actividades que se pueden hacer aprovechando ese entorno natural tan magnífico son deportes de aventura o iniciarse en la espeleología, ya que hay varias cuevas por allí. Nosotros la que visitamos fue la Cova d´Anes, de la que os hablaré a continuación.

EXCURSIÓN A LA COVA D´ANES

La Cova d´Anes se sitúa en la zona limítrofe entre Bellver de Cerdanya y Prullans. Desde Bellver de Cerdanya se ha de coger la carretera dirección la Seu d´Urgell por la N-260. Es una cueva con una longitud de 335 metros y sin gran desnivel, por lo que es ideal para iniciarse en la espeleología.

Es una visita alucinante, pero antes de que os embarquéis en esta aventura, leed atentamente esto. La cueva es de libre acceso y gratuito. Nadie os hará de guía ni hay iluminación, de manera que es imprescindible que llevéis linternas, preferentemente frontales para ir con las manos libres. El terreno es muy resbaladizo puesto que hay barro y las piedras están muy pulidas, así que es aconsejable que llevéis ropa de recambio por si sufrís algún resbalón. Los techos son muy altos, así que es poco probable que sufráis claustrofobia. Sin embargo, hay algún punto en que tendréis que agacharos para pasar.

En definitiva, es una visita espectacular pero no apta para todo tipo de público. Personalmente, os la desaconsejo si vais con niños muy pequeños. Y en cuanto a la duración del recorrido, nosotros estuvimos unos 40 minutos dentro de la cueva y en subir hasta ella tardamos una media hora.

Para llegar hasta el punto de inicio de la ruta fuimos en coche y nos guiamos por Google Maps. El coche lo tendréis que dejar en el arcén. Veréis a mano izquierda un camino de tierra con una cadena y a mano derecha un cartel que indica la cueva. Ambos os llevarán a vuestro destino, pero el nivel de dificultad y la distancia que se recorre es diferente. En definitiva, hay dos posibilidades para llegar a la cueva: si escogéis la pista de tierra que hay a mano izquierda y que lleva hasta la cantera, apenas hay desnivel, pero es más largo. En cierto momento del camino, hay una curva y a mano derecha veréis marcas amarillas que deberéis seguir.

La otra opción es subir, desde donde habéis dejado el coche, por un sendero que hay a mano derecha y que está señalizado con marcas amarillas. El terreno es pedregoso, duro y el calor no facilita en absoluto el ascenso. Aun así es el que nosotros escogimos.

Cuando estéis prácticamente arriba del todo, encontraréis la cueva. Ya os advierto que no es fácil encontrar el acceso porque está oculto por la maleza. Según subís, a mano derecha veréis un montículo de piedra, ahí está la entrada, protegida por una reja de hierro.

Nada más entrar, veréis una sala muy grande.Os animo a que sigáis hasta el final. Es una cueva alucinante y no hay riesgo de perderse porque en ningún momento se debe elegir entre galerías diferentes. Solo hay un tramo que tiene cierta dificultad porque hay una pequeña pendiente que resbala mucho por el fango. Por suerte, han colocado una cuerda que facilita mucho el ascenso. Siguiendo el camino, llegaréis hasta una verja. Parece ser que esta verja delimita los municipios de Bellver de Cerdanya y Prullans.

Tras pasarla os encontraréis con lo más espectacular de la cueva. Hay estalagmitas y estalactitas impresionantes. Algunas formaciones rotas, no sé si por causa natural…

El final del recorrido lo marca una cuerda que impide el paso para evitar la caída en un pozo que intuyo que es muy profundo. Para volver, basta con desandar nuestros pasos. No quisiera acabar esta recomendación, sin recordar que esta cueva es un tesoro geológico y que, por tanto, debemos intentar que nuestro paso por ella cause el menor impacto posible.

¡Ah! Y si queréis ver más fotos del lugar y una descripción más que detallada, os aconsejo que leáis el post que le dedica el blog Con los nenes a cuestas.

EXCURSIÓN AL CAMÍ DE LA LLÚDRIGA DE MARTINET

El Camí de la Llúdriga es un camino sencillísimo, apto para todos los públicos y de corta duración (se tarda una hora más o menos en ir y volver). Esta ruta se encuentra en Martinet (a unos 10 minutos en coche desde Bellver de Cerdanya).

Este camino tiene una longitud de 2,8 kilómetros (ida y vuelta) y apenas hay desnivel. Solo gana altura cuando se llega a un puente desde el que se ve  muy bien el río y los meandros.

Aparte de su escasa dificultad, es un recorrido que puede ser atractivo para los más pequeños porque discurre paralelo al río Segre y porque durante el trayecto hay unos paneles donde se informa de diferentes cuestiones sobre las nutrias (eso sí, siento decir que nosotros no vimos ni una sola nutria).

El coche lo podéis dejar cerca del Área de autocaravanas de Martinet. Justo al lado veréis el cartel donde se informa de la ruta.

Muy cerca también hay un parque infantil y mesas de picnic, que os pueden ser útiles según a qué hora hagáis la ruta. Nosotros la hicimos por la tarde, a una hora en que el sol no castigaba, así que no pudimos hacer otras cosas que teníamos planeadas en Martinet, como la visita al Parc dels Búnquers de la Martinet i Montallà.

EXCURSIÓN AL MOLÍ DEL SALT

El inicio de esta ruta que lleva a una cascada se encuentra en Viliella (a unos 25 minutos en coche desde Bellver de Cerdanya). Ya solo ir hasta Viliella vale la pena porque el paisaje es espectacular. Podéis seguir indicaciones de Google Maps, pero un consejo: cuando veais en Viliella el cartel que indica Molí del Salt, dejad el coche y no vayáis por la pista forestal. Hay muchos baches y además la ruta es corta y sencilla. Vale la pena ir caminando.

El recorrido es de 3,6 kilómetros (ida y vuelta). Primero iréis por una pista forestal, pero a mano derecha veréis un caminito que baja y que lleva hasta la cascada.

La cascada es sencillamente espectacular.

Es un recorrido muy sencillo que se puede hacer con niños pequeños y además el paisaje, con la Vall de la Llosa como protagonista, es precioso.

Realmente la zona es una maravilla para disfrutar en familia. Nosotros seguiremos descubriendo rutas por la Cerdanya. ¿Cuáles son vuestras preferidas?

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