El Cirque du Soleil ha levantado su Gran Carpa en el Districte Cultural de L’Hospitalet hasta el 18 de octubre con su nuevo espectáculo: KURIOS – Gabinete de Curiosidades. Un espectáculo que no se explica, se vive. Vestuario imposible, música en directo, acrobacias que te dejan agarrada a la butaca y un universo steampunk en el que los niños entran sin necesidad de que nadie les explique nada. Fuimos al estreno y volvimos convencidas: es un planazo familiar de este otoño.
Más info y entradas: KURIOS · Cirque du Soleil.
KURIOS, EL NUEVO ESPECTÁCULO DEL CIRQUE DU SOLEIL EN BARCELONA
Hay planes que sabes que van a estar bien y planes que te sorprenden y esto es KURIOS – Gabinete de Curiosidades. Fuimos al estreno con ganas de vivir el nuevo espectáculo del Cirque du Soleil en Barcelona. Siempre son espectáculos cuidados y muy completos, pero en esta ocasión se han superado: decorado, música, acrobácias…salimos de la carpa con esa sensación tan concreta de haber visto algo que no se puede explicar del todo, solo vivir. Volvimos a casa sin palabras y por eso, os lo recomendamos.

Si queréis un plan diferente y muy auténtico en familia, aprovechad pues la Gran Carpa está levantada en el Districte Cultural de L’Hospitalet sólo hasta el 18 de octubre.
La magia empieza antes de sentarte
Primer consejo, y va en serio: llegad pronto. El Cirque du Soleil recomienda venir unos tiempo antes de la función y nosotras lo suscribimos. Está la Estación de la Imaginación, una exposición inmersiva con estaciones interactivas donde los peques se meten de lleno en el universo del espectáculo antes incluso de que empiece; está el Light Bulb Bar, el Bistro para picar algo y la boutique.
La historia: un inventor, un gabinete y un mundo escondido
KURIOS nos mete en el laboratorio mecánico de un Buscador, un inventor chiflado y entrañable convencido de que existe un mundo invisible justo debajo de la realidad, ahí donde viven las ideas más locas y los sueños más grandes. Cuando abre su gabinete, todo se desordena maravillosamente.

La idea nació de una imagen preciosa: el director imaginó la propia carpa vista desde fuera como una gigantesca antena de radio primitiva. A partir de ahí construyó un París alternativo de la Revolución Industrial, con máquinas de vapor y gramófonos, pero girado hacia un retrofuturismo muy personal. No hace falta entender nada de esto para disfrutarlo, ojo. Los niños se enganchan solos.
El vestuario, la música, las acrobacias… todo es brutal
El vestuario es de las cosas que más nos impresionó. Personajes imposibles con siluetas absurdas y bellísimas a la vez, mecanismos incorporados, texturas de otra época. Las contorsionistas van vestidas como criaturas acuáticas, con bordes palmeados y escamas, y cuando se mueven parecen olas de verdad.

La música suena en directo durante todo el espectáculo, y esto para los niños es un descubrimiento enorme: se ven a los músicos, se ve cómo se fabrica la magia. Van caracterizados como personajes extraños, con instrumentos y gramófonos casi incorporados al cuerpo, apareciendo y desapareciendo entre número y número. La banda sonora no tiene letra pero te lleva de la mano toda la función.
Y las acrobacias. Aquí ya nos rendimos. Cuatro contorsionistas trepan y se enroscan sobre una mano metálica gigante de 340 kilos que se desplaza por el escenario. La Red Acro es puro subidón: un grupo de acróbatas se propulsa sobre una red de trampolín y salta a alturas que te hacen agarrarte a la butaca. Una acróbata pedalea y hace piruetas sobre una bicicleta suspendida en el aire, incluso boca abajo, en uno de los momentos más bonitos de la noche. Y el Rola Bola nos dejó sin respirar: un piloto va apilando cilindros y tablas bajo sus pies mientras la plataforma entera se balancea como un péndulo a nueve metros de altura.

Pero si tenemos que quedarnos con dos momentos: el Mundo al Revés, donde unos comensales apilan una torre de sillas para alcanzar una lámpara flotante y de pronto aparece la misma escena invertida en el techo —los niños alucinaron, literalmente señalando hacia arriba—, y el teatro de manos, un número mínimo, silencioso y tierno, hecho solo con manos y una pantalla, que acabó emocionando a la carpa entera. A veces lo más pequeño es lo que más se queda.
Hay también un circo invisible desternillante, correas aéreas, y un final de banquine con los acróbatas construyendo torres humanas que levanta a todo el mundo del asiento.
Disfrutar del Cirque du Soleil con niños
Estos son algunos de los tips que os damos para disfrutar del Cirque du Soleil. Tomad nota:
- El espectáculo dura 125 minutos, con un intermedio de 25 minutos. Con peques, ese descanso se agradece muchísimo.
- A partir de 2 años necesitan entrada. Los menores de 2 no pagan pero van en el regazo toda la función.
- Está pensado para toda la familia, pero hay ruidos fuertes, algunas escenas oscuras y luces intermitentes. Si vuestro hijo es muy sensible al ruido o a la oscuridad, tenedlo en cuenta (y si hay epilepsia fotosensible, ojo con las luces).
- Llevaros alguna chaquetita pues con el aire, se está fresquito.
- No se puede entrar comida ni bebida de fuera, pero dentro hay opciones para picar.
- El recinto es accesible en silla de ruedas y hay asientos accesibles.
Es la primera vez que KURIOS se puede ver en Barcelona y la estancia es limitada, así que si os apetece, no lo dejéis para el final: cuanto antes reservéis, mejores localidades y más opciones de horario encontraréis.
MÁS INFORMACIÓN:
- Más info y entradas: KURIOS · Cirque du Soleil.
- Días: del 3 de septiembre al 18 de octubre de 2026.
- Lugar: Bajo la Gran Carpa, Districte Cultural de L’Hospitalet (Travessia Industrial, 50).
- Edades: para toda la familia (entrada obligatoria a partir de 2 años)














