Seguramente si pensáis en Lleida, la primera imagen que os venga a la cabeza sea la de la Seu Vella y es que aunque no sea una ciudad especialmente monumental, solo la Seu ya merece una visita. Tiene un encanto especial. Hemos ido dos veces y las dos veces nos ha encantado. La última vez además había una boda y nos encantó ver un coche de época en ese marco tan bonito.

Ahora os hablaré un poco de la Seu Vella y el Castillo del Rey (o de la Suda) y de otro sitio con el que completamos ya el día, el Castillo de Gardeny. Después de estas visitas, os sugiero que paséis por el casco antiguo de la ciudad para completar así el día.

LA SEU VELLA DE LLEIDA

La Seu Vella es una de las imágenes más simbólicas de la ciudad. No es la única catedral de la ciudad, ya que hay una catedral nueva en la Calle Mayor, pero sí es la más famosa.

La antigua catedral de Lleida se encuentra en una cima, por lo que desde ahí tendréis unas vistas espectaculares de la ciudad y el río Segre.

Para no alargarme demasiado en la historia, os diré que la primera piedra se colocó en el 1203, pero su construcción se extendió en el tiempo. Es de estilo románico y gótico. Los siglos del gótico y los primeros decenios del siglo XVI fueron los momentos de máximo esplendor, pero luego fue pasando por momentos duros. A lo largo del tiempo tuvo diversos usos: hospital, almacén, cuartel e incluso campo de concentración, así que imaginaos en qué estado quedó y es que no lo he dicho antes, pero no esperéis encontraros una catedral en pleno uso. Yo creo que eso es precisamente lo que le da encanto.

Lo que más llama la atención de la Seu es el claustro. Como curiosidades os diré que hay diecisiete ventanales y quince son distintos y que se considera uno de los más grandes de la arquitectura gótica europea. El claustro sirvió como lugar de enterramiento.

Sus galerías son espectaculares.

En el ángulo suroeste del claustro se encuentra el campanario (s. XIV-XV).

Tiene una altura de sesenta metros por lo que las vistas de la ciudad son increíbles.

Sin embargo, tenéis que tener en cuenta que se han de subir 238 peldaños por una escalera de caracol. En definitiva, si no estáis muy en forma, no sé si os va a ser agradable la experiencia.

En cuanto a la iglesia, comprobaréis que está bastante desnuda, pero tiene mucho encanto. Hay esculturas y todavía quedan restos de pintura.

Actualmente esta iglesia no es el lugar de culto regular, pero sí hay ocasiones especiales en que se celebra misa y también se celebran bodas y no es de extrañar porque el lugar es mágico.

Ahora mismo es visitable de martes a domingo, pero para conocer horarios y tarifas, entrad aquí. 

CASTILLO DEL REY O DE LA SUDA

Al lado de la Seu se encuentra el Castillo del Rey o de la Suda, que vivió su época de esplendor durante los siglos XIII y XIV. A partir del siglo XV-XVI los reyes dejaron de alojarse en él cuando estaban en la ciudad y empezó a caer en el abandono. Igual que pasaría con la Seu, al Castillo del Rey  se le empezó a dar otros usos, así que pasó a ser un cuartel militar y un polvorín.

Actualmente, la nave visitable tiene una terraza superior accesible a todo el mundo y desde la que se tienen unas buenas vistas de la Seu con la ciudad de fondo.

De nuevo es necesario que entréis en la página anterior para conocer horarios.

CASTILLO DE GARDENY

Si la Seu está en una colina, el Castillo de Gardeny está en otra (la colina de Gardeny). De hecho, desde la Seu se puede ver el castillo a lo lejos y desde Gardeny se obtiene también una buena vista de la Seu. Se puede ir tranquilamente caminando desde la Seu hasta el castillo. Nosotros tardamos una media hora. Con esta foto os podéis hacer una idea de la distancia. Lo que se ve al fondo es la Seu desde el castillo.

El Castillo es una antigua fortaleza templaria que vivió su máximo esplendor en el siglo XIII.

Durante su visita podréis conocer la historia de los templarios y veréis la Torre del Homenaje, la cisterna, la iglesia o el patio de armas.

Yo creo que puede ser una visita interesante también para los más pequeños porque al pensar en templarios hay una mezcla de historia y leyendas. De hecho, seguro que habéis visto más de una película en que se habla de templarios y tesoros ocultos o enigmas indescifrables. Aprovecho para deciros que si el tema os gusta mucho, no podéis perderos la visita de otro castillo templario impresionante, este en la provincia de Tarragona. Se trata del Castillo de Miravet, del que ya os hemos hablado.

Sabréis que eran soldados y religiosos a la vez y se convirtieron en una de las organizaciones más ricas y poderosas de la época. No solo recibían donaciones de nobles, sino que desarrollaron un sistema bancario avanzado, facilitando préstamos y ofreciendo seguridad para el dinero de los peregrinos. Sin embargo, cayeron en desgracia y fueron perseguidos por herejes.

La visita empieza con un video en que se explica la historia de los templarios y se va iluminando figuras que acompañan a la explicación. Si queréis saber más de la historia del castillo, podéis entrar aquí.

Y si lo que os gusta es meteros de lleno en la historia, os recomiendo que os apuntéis a la actividad «Templer per un dia» (en catalán).

La actividad, que se hace cada segundo de mes durante todo el año a las 12:00 en el Castillo de Gardeny,  os permitirá conocer cómo vivían los templarios, cómo se preparaban para la batalla, etc.  En definitiva, una visita familiar súper interesante si os gusta la Edad Media. Para participar en la visita es necesario hacer reserva previa mediante la plataforma Entrapolis, llamar al teléfono 973 700 319 o enviar un correo electrónico a la oficina de turismo:  infoturisme@paeria.cat. El coste de la actividad es de 8€ por persona (menores de 13 años gratuito. Máximo dos niños por adulto). Para más información podéis entrar en Turisme de LLeida.

UN PASEO POR EL CASCO HISTÓRICO

Si todavía os sobra tiempo, os recomiendo que paséis por el casco antiguo. En el Carrer Major y Carrer Cavallers hay mucha animación. Si vais con niños pequeños, quizás os haga gracia coger el trenecito turístico.

También podéis pasar por el río Segre, aunque a nosotros se nos fue prácticamente el día con las visitas que hicimos y no pudimos aprovechar mucho más la ciudad.

Para acabar, un último consejo. Si no os apetece o no podéis ir en coche, mirad con tiempo billetes del AVE (estación LLeida-Pirineus). En poco más de una hora os plantáis en la ciudad de LLeida (desde Sants Estació) y desde ahí podéis ir andando tranquilamente a la Seu Vella. El Castillo de Gardeny queda algo más lejos, pero nosotros, que hemos ido en tren las dos veces, fuimos sin problema.

 

 

 

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