Hoy Nuria nos cuenta su visita en familia a la Fundació Mona, un centro de recuperación de primates donde de una manera didáctica podréis conocer más sobre estos animales así como la gran labor que se realiza desde la asociación.

Hace unas semanas fuimos a la Fundació MONA, ahora mismo en Riudellots de la Selva pero que en 2020 se trasladará a un nuevo espacio entre los términos municipales de  Porqueres y Banyoles. Personalmente, creo que es una visita obligada para aquellos que quieran inculcar a sus hijos el respeto hacia todos los seres vivos y concienciarlos de la necesidad de cuidar nuestro entorno.

UNA VISITA CON NIÑOS A LA FUNDACIÓ MONA

Antes de empezar a hablaros de nuestra visita, os diré que la Fundació MONA es un centro de recuperación de primates (ahora mismo macacos y chimpancés) que de alguna forma han sido víctimas de maltrato físico y/o psicológico y a los que se intenta rehabilitar.

Aun así, es una visita que se puede hacer perfectamente con niños porque aunque detrás de ellos hay historias duras, uno se queda -o al menos a mí me pasó-con un buen sabor de boca al ver cómo hay personas que no han dado la espalda a unos seres que realmente necesitan ayuda.

Aquí vamos a encontrar primates que han sido utilizados en anuncios o espectáculos de circo o bien que han sido adquiridos como mascotas y después encerrados en pequeñas jaulas al comprobar que no son los animales de compañía más apropiados para formar parte de una familia ¿Os imagináis un chimpancé, que puede llegar a pesar 80 kg y medir 1,70 como mascota? ¿Y os imagináis lo que puede llegar a sufrir un animal que necesita estar en compañía de otros seres de su especie viviendo en cautiverio?

Pues esto es lo que vamos a ver aquí, chimpancés a los que cazadores furtivos han separado, siendo bebés, de sus madres para venderlos ilegalmente y que han acabado en jaulas; o macacos que algún turista caprichoso ha comprado y después no ha sabido qué hacer con él.

VISITA GUIADA PARA CONOCER LA LABOR DE LA FUNDACIÓ

Dicho esto, os explicaré ahora cómo fue nuestra visita de la que, ya os adelanto, salimos encantadísimos.

Nosotros hicimos una visita guiada con taller para familias (es lo que la Fundació ha llamado VISITAS CHIMPÁTICAS), de una duración de unas 2 horas o 2 horas y media aproximadamente. Es imprescindible hacer reserva previa y no está permitido quedarse en el centro después de la visita. También se ofrecen visitas guiadas para adultos y visitas para escuelas.

Como éramos muchos los asistentes, se nos dividió en dos grupos. En el nuestro, la guía nos habló de la labor de la Fundación que, en resumidas cuentas, es la rehabilitación de primates a los que ante la imposibilidad de devolverlos a su hábitat se les intenta dar una vida lo más digna posible en compañía de otros primates. En definitiva, su labor es rescatar, rehabilitar y socializar a unos individuos que han sufrido mucho y con secuelas físicas y psicológicas.

Después de esto se nos pasó un video en que se explicaba la historia de Toni, un chimpancé que había hecho un anuncio de una cadena de comida rápida conocidísima y que fuera del plató llevaba una vida miserable (enjaulado, por supuesto) hasta que la Fundació lo rescató.

Después de esto, la guía nos habló de los chimpancés del centro de una forma muy amena y con mucha participación de los niños y descubrimos cosas tan curiosas como, por ejemplo, que ese sonido tan típico de los chimpancés “uh, uh, uh” indica que están llorando.

TALLER PARA NIÑOS EN LA FUNDACIÓ MONA

Tras el video y la explicación, los niños hicieron un taller en que tenían que preparar algo que después se les daría a los chimpancés como alimento, pero que también suponía un reto para ellos porque recordemos que los chimpancés son seres muy inteligentes y que necesitan estímulos.

Al acabar el taller, fuimos ya a visitar a los chimpancés y los macacos y conocimos sus historias. La de Víctor, un chimpancé que había vivido en París y al que la dueña vestía y sentaba a su mesa como si fuera una persona (eso sí, para pasearlo lo llevaba con una cadena). La de los macacos como Titín, que, siendo bebé, había sido abandonado atado a una barandilla de un bloque de pisos de Logroño o la de Katy, utilizada por su propietario para que los turistas se hicieran fotos con ella en la Costa Brava. Quiero aclarar que en la visita los veremos a todos ellos, pero desde detrás de una valla de alambre. En ningún caso se pueden tocar ni darles de comer.

LA IMPORTANTE LABOR QUE REALIZAN DESDE LA FUNDACIÓ MONA

Antes de acabar la visita, la guía nos habló de la importancia de cuidar y proteger nuestro entorno y nos recordó que a veces pequeños gestos pueden ser de gran ayuda.

¿Sabíais, por ejemplo, que el cultivo indiscriminado de aceite de palma está provocando la desaparición de las selvas de Borneo y Sumatra? Esto quiere decir que se está destruyendo el hábitat de muchas especies, entre ellas del orangután. Al evitar el consumo de aceite de palma, estamos contribuyendo a preservar esta especie.

Por supuesto, hay otras maneras de ayudar a los primates. Sin irnos más lejos, podemos colaborar económicamente con la Fundació MONA (cuyo funcionamiento solo es posible gracias a la aportación de socios, padrinos, instituciones y empresas) o de otras formas. Todo ello, aparece muy bien explicado en su página web.

MÁS INFORMACIÓN FUNDACIÓ MONA

Web: Fundació Mona

Dirección: Carretera c/25 s7n Riudellots de la Selva, Girona

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